Los desastres naturales que ocurren cada vez más seguido, ya no
deberían sorprendernos ya que la naturaleza es el fiel reflejo de
nuestras acciones. Actúa siempre en consecuencia.
Afortunadamente, día a día va creciendo la conciencia de que el
desarrollo de una comunidad sólo es posible, a largo plazo, protegiendo
su entorno, de manera que ese mismo cuidado constituya su principal
beneficio.