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HACCP: Aplicación del sistema productos nuevos: Concepto del producto
El concepto de un producto nuevo puede provenir del mercado, del
personal encargado del desarrollo de productos, de la investigación
practicada entre los consumidores o de cualquier otra fuente.
En esta etapa, pueden haberse realizado pruebas del producto en el
laboratorio de investigación y desarrollo, o producido en pequeña escala
en instalaciones piloto para realizar ensayos sobre su aceptabilidad por
parte del consumidor.
Definición del producto
Luego de varios estudios se puede decidir la conveniencia del desarrollo
comercial del concepto de un producto nuevo. Frecuentemente en el pasado
se preparaban grandes partidas en una planta de procesado de alimentos
y, si el producto resultaba aceptable como el modelo obtenido en la
cocina, se proseguía con su comercialización. Algunas veces las
consecuencias en cuanto a calidad o sanidad eran siniestras.
Actualmente, si se aplica el sistema HACCP, luego de la concepción del
nuevo producto, se lo debe definir, es decir se estudian los
ingredientes, su unión y su fórmula. De esta manera se delegan las
responsabilidades para el desarrollo del producto y del proceso de su
elaboración, compra, y aspectos legales. A continuación se consideran
los factores que pueden intervenir en la estabilidad e inocuidad
microbiana del producto planteado. Entre ellos, se hayan factores
específicos, tales como PH, aw, conservantes, y factores externos, tales
como tratamiento térmico, congelación, envasado y condiciones de
almacenamiento. La información aportada por los especialistas químicos y
microbiólogos son fundamentales. Los datos sobre estos factores externos
pueden llevar a la enumeración de predicciones fiables sobre la
microflora probable del producto final, su estabilidad microbiana y su
potencial como causa de enfermedad transmitida por alimentos. El
microbiólogo experto tendrá conocimiento de la influencia de factores
individuales tales como pH, aw y temperatura sobre la microflora, y
también de las interacciones importantes entre factores individuales,
por ej., entre pH y aw, entre aw y temperatura, entre pH y la acción de
los conservantes, etc. Muchos productos que no han tenido éxito en el
mercado, nunca hubieran sido comercializados si se hubieran tenido en
cuenta los procedimientos enunciados en la definición del producto
aplicando el sistema HACCP.
La consideración sobre la vida útil esperada del producto constituye una
parte de la definición del mismo. El departamento comercial detallará la
vida útil que deberá tener el producto para el éxito de su
comercialización. Será necesario que esta especificación incluya su vida
útil en el punto de venta, como así también su vida durante la
distribución, almacenamiento y permanencia en los hogares. Una vez
establecida la vida útil precisa bajo un punto de vista comercial, el
químico y el microbiólogo deben prever, a partir de la definición del
producto, si hay motivos para suponer que puede alcanzarse el objetivo.
Por otro lado, se debe definir el mercado potencial para el producto.
Esta tarea la realizan principalmente los departamentos de
comercialización y de ventas, incluyendo las consecuencias
microbiológicas del mal empleo del producto. En esta etapa se formularán
las siguientes preguntas:
-
¿Resulta apropiado el producto para este mercado potencial y uso
previsto?
-
¿Incluye el mercado potencial a población con alto riesgo?
-
¿Influyen las condiciones ambientales de la zona comercial sobre la
inocuidad o estabilidad del producto?
Estos y otros factores relacionados deben ser considerados por expertos
en distribución y almacenamiento, junto con un microbiólogo experto.
Podemos notar que el concepto de un producto lleva a la definición del
producto. Estas dos etapas deben terminarse antes de realizar cualquier
intento de elaboración del alimento. Así se anticipan los riesgos
potenciales asociados con su producción y uso final.
En numerosas oportunidades, las consideraciones sobre la definición del
producto pueden concluir que el concepto del nuevo producto no es
viable. Si, por el contrario, en esta instancia se revela la viabilidad
del concepto del producto, la etapa posterior en su desarrollo radica en
el diseño del proceso de elaboración.
Fuente de información
Comisión internacional de especificaciones microbiológicas para los
alimentos, el sistema de análisis de riesgos y puntos críticos: su
aplicación a las industrias de alimentos. Zaragoza, Editorial Acribia,
1991.
Varnam, Alan H., Sutherland, Jane P., Leche y productos lácteos:
Tecnología, química y microbiología. Zaragoza, Editorial Acribia, 1995.
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