Buenas prácticas de manufactura: El eslabón inicial en la cadena de
la calidad
Una empresa que aspire a competir en los mercados de hoy, deberá tener
como objetivo primordial la búsqueda y aplicación de un sistema de
aseguramiento de la calidad de sus productos.
Contar con ese sistema, no implica únicamente la obtención de un
certificado de registro de calidad, sino que a su vez, forma parte de
una filosofía de trabajo que aspire a que la calidad sea un elemento
presente en todas sus actividades, en todos sus ámbitos y sea un modo de
trabajo y una herramienta indispensable para mantenerse competitiva.
En otras palabras, la búsqueda de la calidad, implica aspirar a una
excelencia empresarial.
La gestión de calidad de una empresa está basada en primer lugar, en las
Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que asimismo son el punto de
partida para la implementación de otros sistemas de aseguramiento de
calidad, como el sistema de Análisis de Riesgos y Control de Puntos
Críticos (ARCPC ó HACCP) y las Normas de la Serie ISO 9000, como modelos
para el aseguramiento de la calidad.
Estos procesos, interrelacionados entre si, son los que aseguran tener
bajo control la totalidad del proceso productivo: ingreso de las
materias primas, documentación, proceso de elaboración, almacenamiento,
transporte y distribución.
El Sistema ARCPC está basado en el análisis de los riesgos potenciales
de la cadena de un proceso industrial, localizarlos en el espacio y en
el tiempo a lo largo de este proceso, determinar los puntos de mayor
riesgo o "puntos críticos" como decisivos para garantizar la seguridad
del producto y la aplicación de procedimientos eficaces de control y
seguimiento de los mismos. En cuanto a los alimentos, constituye un
control eficaz sobre su producción, elaboración, fraccionamiento y
distribución, así como una seguridad sobre su calidad
higiénico-sanitaria y su salubridad.
En cuanto a las Normas ISO, constituyen modelos para el aseguramiento y
gestión de la calidad, que incluyen los requisitos contenidos en la
serie ISO 9000/1/2/3/4. Son normas que incluyen una serie de requisitos
para implementar un Sistema de Calidad, no aplicables a un producto
específico sino a todo tipo de empresa, en la que cada una tendrá que
ver cual de ellas se ajusta a sus necesidades y cuales serán las
adaptaciones que, en su caso, deban efectuarse.
¿Qué son las BPM?
Son procedimientos de higiene y manipulación, que constituyen los
requisitos básicos e indispensables para participar en el mercado.
Normativa Mercosur
La legislación vigente define a las BPM como los procedimientos
necesarios para lograr alimentos inocuos, saludables y sanos.
Esta normativa es de aplicación en todos los establecimientos
elaboradores de alimentos que comercialicen sus productos en el ámbito
del Mercado Común del Sur, y constituyen los procesos exigidos en lo que
se refiere a:
Establecimientos:
-
Instalaciones - Diseño - Construcción
-
Zonas de manipulación de alimentos
-
Vestuarios
-
Abastecimiento de agua
-
Iluminación - Ventilación
-
Equipos
Limpieza y Desinfección:
-
Productos
-
Precauciones
-
Aseo del personal
-
Higiene durante la elaboración:
-
Requisitos de la materia prima
-
Prevención de contaminación
-
Empleo del agua
-
Operaciones de elaborado y envasado
Dirección y Supervisión:
-
Juzgar los posibles riesgos
-
Vigilancia y supervisión eficaz
-
Documentación:
-
Requisitos de elaboración, producción y distribución
Almacenamiento y Transporte:
Controles de Laboratorio:
-
Métodos analíticos reconocidos
Otras Normativas
SENASA:
Para todos los establecimientos donde se faenen animales, o se elaboren,
fraccionen o depositen alimentos, el SENASA define y aplica las BPM así
como también los Procedimientos Operativos Estandarizados (POES), que
describen los métodos de saneamiento diario que deben ser cumplidos por
los establecimientos, antes (saneamiento preoperacional) y durante
(saneamiento operacional), que impidan la contaminación o alteración de
los productos.
Estos Procedimientos Operativos deben estar firmados por un responsable,
y ser presentados ante el SENASA.
SAGPA
Aplica la Guía de Buenas Prácticas de Higiene y Agrícolas para la
Producción de Hortalizas Frescas, que contiene los principios esenciales
de higiene para productos hortícolas frescos (cultivo - cosecha), así
como su empaque, almacenamiento y transporte.
DIRECTIVA 93/43/CEE:
Sobre las normas generales de higiene de productos alimenticios y las
modalidades para la verificación de la observancia de dichas normas.
Define la higiene de los productos alimenticios como las medidas
necesarias para garantizar la seguridad y salubridad de los productos
alimenticios.
Estas medidas cubren la producción primaria, preparación,
transformación, fabricación, envasado, almacenamiento, transporte,
distribución, manipulación y venta o suministro al consumidor.
Establece asimismo, que las empresas del sector alimenticio deben
indicar cualquier fase de su actividad que sea determinante para
garantizar la seguridad de los alimentos y velar porque se definan, se
pongan en práctica, se cumplan y se actualicen procedimientos de
seguridad adecuados, de acuerdo a los principios en que se basa el
sistema HACCP (Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control).
En base a esta Directiva, los Estados Miembros deben fomentar la
elaboración de guías de prácticas correctas de higiene, sobre las cuales
se basan los controles realizados por las autoridades competentes. Estos
controles incluyen una evaluación general de los riesgos que
potencialmente presentan las actividades de la empresa para la seguridad
alimentaria.
CODEX ALIMENTARIUS:
Código Internacional recomendado de prácticas - Principios generales de
higiene de los alimentos.
Lic. Marcela de la Canal
De La Canal & Asoc. SRL
Info@delacanal.com.ar
www.delacanal.com.ar
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