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6 de marzo del 2007 Control de calidad: Hacia la calidad total: Introducción a las BMP.Juan C. Amalevi Laboratorio Bromatológico de CICHA www.cicha.com.ar
Hacia la calidad total: Introducción a las BPM Las Buenas Prácticas de Fabricación o Manufacturación han si recomendadas por el Codex Alimentarius y además tomadas como normativas para el Mercosur, en este articulo hablaremos de las normas de aplicación general, de las que se trataran los puntos básicos a los que se debe prestar atención en primera instancia, cuando se quiera iniciar un programa de BPM ya que si partimos de instalaciones inadecuadas (edificio, equipamiento, instalaciones sanitarias, etc.) poco se podrá hacer con respecto a las normas particulares de nuestra industria o fabricación artesanal. Si analizamos las posibles fuentes de contaminación de los productos vemos que la contaminación cruzada de productos lácteos después de un proceso de tratamiento térmico (con el subsiguiente desarrollo microbiológico) probablemente represente el mayor riesgo de un fracaso en la higiene. La figura siguiente indica las posibles fuentes de contaminación post-tratamiento térmico del producto.
Las fuentes del lado derecho de la figura son externas a la fábrica y
representan los ítems a partir de los cuales las fábricas deben estar
protegidas.
Instalaciones y Equipamiento Instalaciones: Todas las instalaciones deben ser construidas de manera tal de facilitar la limpieza y el mantenimiento de la higiene. Deben tomarse las medidas necesarias para evitar la entrada de insectos, roedores y otros animales a la planta, para lo cual se requiere la colocación de las protecciones adecuadas en las puertas y ventanas que comuniquen con el exterior. Pisos: Se construirán de materiales resistentes al transito, impermeables, fácilmente lavables, inabsorbentes y antideslizantes. Deberán estar libres de grietas y tener pendientes adecuadas, a fin de evitar el estancamiento del agua de lavado. Paredes: Se construirán o revestirán con materiales inabsorbentes y lavables y serán preferiblemente de color claro. Hasta una altura apropiada para las operaciones, deberán ser lisas y sin grietas, fácil de limpiar y desinfectar. Los ángulos entre las paredes, entre las paredes y los pisos, entre las paredes y los techos o cielorrasos deberán ser de fácil limpieza. Techos: Deberán estar construidos y/o acabados de manera que se impida la acumulación de suciedad, se reduzca al mínimo la condensación, la formación de mohos y deberá ser fácil de limpiar. Además, las ventanas y otras aberturas deben ser construidas de manera tal que eviten la acumulación de suciedad. Las puertas deberán ser de material inabsorvente y de fácil limpieza. En todas las instalaciones se debe evitar el uso de material que no se puede limpiar y desinfectar adecuadamente.
Juan Carlos Amalevi |

Consultora Molinari