Principios de HACCP
Principios
El NACMCF ha desarrollado siete principios del HACCP aceptados
ampliamente, que explican este proceso detalladamente. Para elaborar un
plan de HACCP eficaz deben seguirse estos principios. Es más, una
revisión comprensiva del plan de HACCP debe incluir la consideración de
estos principios, que se desarrollan a continuación.
Principio nº 1
Análisis de riesgos
Objetivos
El proceso de análisis de riesgos tiene tres objetivos:
-
la identificación de riesgos de importancia.
-
proporcionar una base para la selección de riesgos probables.
-
la identificación de los riesgos, que puede utilizarse para
desarrollar medidas de prevención para un proceso o producto y
asegurar o mejorar la seguridad del alimento.
Diagrama de flujo
Consecuentemente un diagrama de flujo que delinea las etapas del proceso
desde la recepción hasta la venta, o servicio, constituye la base para
la aplicación de los siete principios. Los riesgos significativos
asociados con cada etapa del diagrama de flujo deben incluirse junto con
las medidas preventivas propuestas para controlar los riesgos. Esta
tabulación se utilizará en el Principio 2, para determinar los CCP. El
diagrama de flujo debe ser diseñado por un equipo de HACCP que conozca y
sea un experto en el producto, en el proceso y en los riesgos posibles.
Cada etapa del proceso debe ser identificada y observada, para diseñar
el diagrama de flujo en forma exacta. Encontraremos algunos ejemplos de
diagramas de flujo a continuación de este anexo.
Riesgos biológicos
Entre los riesgos biológicos que pueden implicar los alimentos,
encontramos organismos bacterianos, virales y parasíticos. Estos
organismos están comúnmente asociados con los seres humanos y con las
materias primas que ingresan en un establecimiento. Muchos de estos
organismos patógenos están presentes en forma natural en el ambiente
donde los alimentos crecen. La mayoría es eliminada o desactivada con
una cocción adecuada y otros se encuentran en cantidad ínfima luego de
un enfriamiento adecuado durante su distribución y almacenamiento.
Las bacterias patógenas son causa de la mayoría de las enfermedades de
origen alimentario. En algunos alimentos crudos es posible hallar cierto
nivel de elementos patógenos. Descuidar la temperatura, ya sea porque
resulte demasiado alta, o baja, puede aumentar en forma significativa
esta cantidad. Los alimentos cocidos que han sido sometidos a una
contaminación cruzada por elementos patógenos, por lo general resultan
un medio fértil para su crecimiento rápido y progresivo.
Los virus entéricos pueden provenir de los alimentos, del agua o ser
transmitidos por un ser humano o algún animal. A diferencia de las
bacterias, los virus no pueden reproducirse fuera de una célula viva.
Los virus de hepatitis A y Norwalk son ejemplos de riesgos virales
asociados con alimentos listos para ser consumidos.
Los parásitos son generalmente huéspedes de los animales y pueden
incluir a los seres humanos en su ciclo de vida. Las infecciones
parasitarias están por lo general asociadas con insuficiente cocción de
las carnes o con contaminación cruzada con alimentos listos para ser
consumidos. Los parásitos de los pescados, en productos que se consumen
crudos, marinados o parcialmente cocidos, pueden eliminarse aplicando
técnicas efectivas de frizado.
Riesgos químicos
Durante los análisis dé riesgos deben considerarse los riesgos
químicos en los alimentos. Los contaminantes químicos pueden estar
presentes en forma natural o incorporarse durante el procesamiento de
los alimentos. Los productos químicos nocivos presentes en niveles
elevados han sido asociados con casos agudos de enfermedades
transmitidas por alimentos y pueden ser responsables de enfermedades
crónicas cuando se encuentran presentes en niveles inferiores.
El Code of Federal Regulations, capítulo 21, contiene una guía sobre
sustancias tóxicas presentes en forma natural y de límites permitidos
para muchos productos químicos agregados durante el procesamiento
(aditivos). Las Compliance Policy Guidelines de la FDA brindan también
información acerca de otras sustancias químicas de presencia en forma
natural.
Riesgos físicos
Las enfermedades y los daños pueden ser consecuencia de objetos
extraños presentes en los alimentos. Estos riesgos físicos pueden ser
consecuencia de contaminación y/o escaso control de los procedimientos
en diversos puntos de la ruta que siguen los alimentos, desde la cosecha
hasta el consumidor final, incluyendo aquellos dentro del
establecimiento de elaboración.
Determinación del nivel de riesgo
La gravedad, o peligro potencial, de cada riesgo se determina
considerando la posibilidad de que ocurra y la gravedad. La estimación
del riesgo de que ocurra un peligro se basa en la combinación de la
experiencia, los datos epidemiológicos y la información en la literatura
técnica. La gravedad es el grado de seriedad de las consecuencias de un
riesgo en el caso de que ocurriera realmente.
La identificación del riesgo junto con la estimación del peligro
constituye una base racional para determinar cuáles son los riesgos
significativos y deben considerarse en el plan de HACCP. Para determinar
el riesgo durante el análisis de riesgo, los temas relacionados con la
seguridad deben diferenciarse de los temas referidos a la calidad. Los
riesgos de seguridad de los alimentos son las propiedades biológicas,
químicas o físicas que pueden calificar a un alimento de inseguro. Puede
haber distintas opiniones, aun entre expertos, en cuanto a la
peligrosidad de un riesgo. El establecimiento alimentario debe confiar
en la opinión de los expertos publicada en literaturas revisadas o en
expertos que participan activamente en el desarrollo del plan de HACCP.
Entre los riesgos se deben incluir por lo menos aquellos que normalmente
se asocian con un producto específico. Si un riesgo que está normalmente
asociado se excluye del plan, el motivo de dicha exclusión debe estar
claramente descrito en los análisis de riesgos, de modo que pueda ser
comprendido y aceptado por los entes reguladores que revisan el plan de
HACCP. |