El sector minorista del helado se ha modificado substancialmente en su dinámica. Las expectativas de los consumidores se transforman a velocidades que convierten en transitoria cualquier ventaja competitiva.
La intensa competencia que caracteriza al sector se refleja en la disminución de los márgenes de rentabilidad de los canales de distribución. En este contexto (presente y futuro) es imprescindible anticiparse a los hechos, detectando las claves que permitan mantenerse y avanzar.
La implementación de modelos de estrategias inteligentes es un camino al éxito
que permitirá evitar muchos fracasos. En la implementación de una estrategia hay
puntos claves que no pueden soslayarse. Hoy abordaremos uno: la calidad. Sobre
la calidad se han escrito tratados completos desde que arrancó la era industrial
y en su nombre se han tratado y maltratado a los consumidores. Pero que es la
calidad en una suprema síntesis?
Son aquellos atributos que conforman la apetencia de un consumidor. Es el nivel de satisfacción por el cuál alguien está dispuesto a pagar un precio.
En términos estadísticos se conforma una franja de consumidores que ha catalogado en su mente una determinada concepción de un producto.
Si alguien pretende inventar un producto de una supuesta más alta calidad y por ende de un casi seguro mayor costo, verá diminuida esa franja de consumidores y desde ya mermará su rentabilidad. Como posiblemente no pueda llevar a precio su mayor costo terminará vendiendo calidad regalada sin que mejore su posicionamiento.
Si por el contrario se inventa un producto de bajo costo probablemente ingrese en una franja marginal donde entren a jugar otros factores que afectarán su rentabilidad.
Por lo tanto la cuestión está en determinar que tipo de producto está esperando el núcleo principal de consumidores y que precio está dispuesto a pagar por él. Asumiendo que un productor de helado artesanal tome seriamente como que esta es una cuestión estratégica para su negocio, tropezará con el primer escollo: el cómo hacerlo, el cómo determinar como se conformarán los destinatarios de su producción.
Debemos recordar que la calidad nunca es el problema. Precisamente es la solución al problema.
Nota del autor: Recuerda que hace algunos años atrás actuó como consultor en la determinación de la penetración y presencia de una marca industrial de helados que se vendía a $5 el kg. Para ello se realizaron 3 paneles con degustación ciega, en distintos barrios, sobre un total de 500 encuestados aproximadamente.