Transcribimos abajo dos notas relacionadas, (ya verá porqué), que enseñan una valiosa lección.

NOTICIA I:
Entre el 8 y el 11 de noviembre del 2007 apareció publicada en en varias páginas de Internet y diarios:

Un helado de oro comestible: Se vende en Nueva York por 25.000 dólares

NUEVA YORK - El helado más caro del mundo es de chocolate, contiene ingredientes exóticos que incluyen el oro y tomárselo como postre supone pagar $25 mil en un restaurante de Nueva York.

Nadie lo ha probado aún.

La exquisitez, que ya está en el libro Guinness de los récords, lleva 28 clases de cacao, procedentes de 14 países diferentes, y cinco gramos de oro comestible de 23 quilates, pero todavía no la ha probado nadie, informó el diario neoyorquino Daily News.

El postre que lleva el nombre de “Frrozen haute chocolate”, escrito así con dos erres, probablemente por como deja el bolsillo, es creación del dueño del restaurante Serendipity 3, Stephen Bruce, y ha surgido de su cooperación con la joyería Euphoria de la Gran Manzana.

“Nadie sabe si engorda o no”, dijo Joe Calderone, el portavoz del restaurante neoyoquino, mientras que Bruce aseguró que hay que admitirlo, “esto no es para todo el mundo”, indicó el diario.

Copa de oro y diamantes

Esta extravagancia culinaria se sirve en una copa de oro, que va adornada con diamantes, y su mezcla de cacaos va decorada con virutas del chocolate más caro del mundo, el denominado “La Madeleine au Truffe”, de la bombonería Knipschildt.

Precisamente una única trufa de esa especialidad del chocolatero de Connecticut ha sido reconocida por la revista Forbes como “la más cara del mundo”, ya que vale $250 y hay que ordenarla con más de dos semanas de antelación.

Además, quien se decida por darse el capricho, dispondrá de una cuchara de oro y diamantes para degustarlo en un restaurante que ya fue escenario de la comedia romántica “Serendipity”, con John Cusack y Kate Beckinsale, recordó el diario.

El local es conocido no solo porque se rodó esa película, sino porque también tiene el récord de haber lanzado hace unos años la que fue la bebida más cara, el “Golden Opulance Sundae”, un batido helado y cremoso por el que se pagan $1,000.

Estas extravagancias se unen así a otras excentricidades culinarias propias de la Gran Manzana, que tiene el honor de vender el “bagel”, un panecillo con forma de rosquilla de origen judío cuya masa se hierve primero en agua y luego se hornea, por $1,000 y restaurantes en los que venden pizzas a ese mismo precio.

NOTICIA II

Solo unos días después (transcribimos del 16 de noviembre en www.minutouno.com), nuevamente en Internet y en diarios apareció:

Del Guinness a la clausura: cierran el restaurant que vendía el helado más caro del mundo porque había cucarachas

El departamento de Sanidad de Nueva York tomó la decisión al descubrir cucarachas y ratones durante una inspección.

El lugar había saltado a la fama al entrar en el libro Guinness de los records por vender el helado más caro del mundo, cuyo valor ascendía a 25.000 dólares.

El restaurante neoyorquino Serendipity 3, donde la semana pasada se empezó a servir el helado más caro del mundo, valorado en 25.000 dólares, cerró sus puertas por orden del Departamento de Sanidad de la ciudad.

La exquisitez, que hasta ahora figuraba en el libro Guinness de los récords, lleva 28 clases de cacao, procedentes de 14 países diferentes, y cinco gramos de oro comestible de 23 quilates, pero todavía este manjar no fue probado por nadie, según informó el diario neoyorquino Daily News.

Este costoso postre, "Frrozen haute chocolate", es creación del dueño del restaurante, Stephen Bruce, en cooperación con la joyería Euphoria de la Gran Manzana. "Nadie sabe si engorda o no", dijo Joe Calderone, vocero del restaurante neoyoquino, antes de la clausura, claro.

Esta extravagancia culinaria se sirve en una copa de oro, que va adornada con diamantes, y su mezcla de cacaos va decorada con virutas del chocolate más caro del mundo, el denominado "La Madeleine au Truffe", de la bombonería Knipschildt.

Pero poco tiempo han tenido los aficionados a la comida de lujo de probar el postre que, ya que el restaurante que lo ofrecía ha tenido que cerrar por culpa de los roedores y cucarachas que habitaban en sus instalaciones.

El Serendipity 3, situado en el selecto barrio del Upper East Side, amaneció hoy con un cartel en su puerta que anunciaba su cierre y el cese de su actividad como local dedicado a la hostelería, aunque se desconoce por cuanto tiempo.

La razón, según recoge el canal televisivo "Fox 5", podría ser el descubrimiento, por parte de las autoridades sanitarias de la ciudad, de "al menos un ratón y más de cien cucarachas vivas en el local".

También se habría encontrado restos de heces de los roedores en varios rincones del restaurante, además de multitud de moscas.



Este buen hombre seguramente consiguió figurar en el libro Guinnes, por elaborar el helado más caro del mundo, y quizás también, haya conseguido figurar como el éxito más corto de la historia.

Queda claro que si estamos planeando una estrategia de marketing, que nos permita destacarnos, debemos cuidar todos los detalles, no solo preocuparnos por el producto que presentamos.

Este es un caso “extremo”, pero nos sirve como buen ejemplo. Conocimos heladeros que abrieron sucursales nuevas en centros comerciales y no evaluaron el flujo de posibles clientes de la forma correcta, se vieron desbordados, sin capacidad de reponer la mercadería, y el resultado fue negativo.

Otros han hecho promociones o canjes con algunas empresas y también fueron desbordados, quedándose sin producto para vender.

Tampoco deberíamos, por el apuro de mostrar “algo” y salir con algo nuevo al mercado antes que la competencia, y no hacer las correctas evaluaciones, sobre el gusto, si será aceptado o no, si podremos cumplir o no, si podremos mantener el sabor con el tiempo, o si el efecto será negativo.