Helados: El uso de azúcares en los helados
Los azúcares son los componentes incongelables, actúan
frenando el congelamiento y por lo tanto "opuestos" al
proceso de congelamiento. Además de acuerdo a su origen,
accionan como modificadores del proceso en sí de
congelamiento. Como consecuencia de esto, a medida que se
agregan más azúcares al agua disminuimos la temperatura de
congelamiento de la mezcla agua-azúcares.
Sus principales características son: inalterabilidad a
través del tiempo, facilidad de asimilación por el organismo
lo que la hace muy importante para la alimentación de niños
y deportistas, siendo también una buena fuente de calorías
para los adultos. Pertenecen al grupo de los hidratos de
carbono.
Podemos definir que una consistencia adecuada y uniforme en
los helados, se podrá obtener cuando las soluciones a
congelar se encuentren con valores de azúcares totales
mínimos de un 18%, dependiendo lógicamente del porcentaje
justo de los otros valores de ingredientes que participan en
las mezclas y en cierta medida los modifican, como ocurre
con la materia grasa, los sólidos no grasos y los
estabilizantes.
Debemos aclarar, que en el caso de los helados de fruta "el
agua", los porcentajes de azúcares sobre agua, son mayores
pudiendo variar entre un 22% y un 30% según el tipo de fruta
empleada y las temperaturas de congelamiento y conservación
posterior de los helados elaborados con ellas. La inclusión
de jarabe de glucosa o dextrosa, en reemplazo del 20 al 25%
del azúcar "común" o sacarosa, tiene por objeto mejorar las
condiciones de cristalización.
Ello en razón de que la mezcla de ambas con esta última
aumenta la capacidad de "absorción" de agua libre como
consecuencia de la mayor solubilidad conjunta en relación
con la solubilidad que tienen cuando se los utiliza
individualmente. Además, tanto el jarabe de glucosa como la
dextrosa en el helado terminado, tienen la particularidad de
provocar una sensación refrescante sobre el paladar.
¿Qué aportan?: Endulzan, controlan el punto de fusión y
congelación, también la viscosidad del mix, mejoran la
capacidad de batido del mix y ayudan a resaltar los aromas.
Aportan la mayor parte de los sólidos, valor nutritivo y
energético, así como cuerpo y textura al helado, evitando la
formación de cristales de hielo en el helado y la
cristalización de la lactosa en el mismo.
Llamamos edulcorantes, a los aditivos utilizados para dar
sabor dulce a los productos alimenticios y/o que son
utilizados como edulcorantes de mesa. En algunos casos, como
en la elaboración de sorbetes, si se emplea azúcar solamente
como producto edulcorante, este puede cristalizar en la
superficie por lo que se hace recomendable la sustitución de
parte de la sacarosa por glucosa o dextrosa.
Los alimentos que en su etiqueta dicen ‘Sin azucares
añadidos’, son los que no tienen adicionados monosacáridos o
disacáridos, así como de cualquier producto utilizado por
sus propiedades edulcorantes. Los identificados como ‘de
valor energético reducido’, son los productos alimenticios
en los que se ha reducido el valor energético, como mínimo
en un 30 por 100 en relación al producto de origen o un
producto similar.
Los monosacáridos son azucares sencillos que no son
hidrolizables, o sea que no se pueden descomponer en otras
moléculas mas simples.
Los disacáridos están formados por la unión de moléculas de
monosacáridos, con la perdida de una molécula de agua.
Los polisacáridos superiores, aportan viscosidad, son una
fuente de reserva energética de asimilación más lenta que
los monosacáridos y disacáridos, (lo que mejora las
propiedades nutricionales del helado), evitan la
cristalización de la lactosa, manteniendo así una textura
fina y suave. Su porcentaje en los jarabes de azucares entre
un 35 y un 43 % es el deseable puesto que por debajo del
mismo se presenta una perdida excesiva de viscosidad.
La glucosa, que se encuentra en la uva, miel y jarabe de
maíz, se obtiene por hidrólisis del almidón de maíz; y, se
clasifica por su grado de conversión (baja 30-38 DE a alta,
mas de 58 DE). Se utiliza por razones económicas para
reemplazar de un 20 a un 30 % de sacarosa para obtener un
elaborado de mejor consistencia y textura y evitar el
peligro de cristalización controlando el punto de fusión y
de congelación. Se presenta en estado líquido (jarabe
espeso) y contiene aproximadamente un 20% de humedad. Se
utiliza igual que el monohidrato de dextrosa debiendo prever
para su almacenamiento y manejo condiciones específicas.
La fructosa, es el azúcar de la fruta, también llamado
Levulosa, de alto poder edulcorante, obtenido por
isomerización de la Dextrosa. Aporta dulzor y resalta los
aromas naturales. Su contenido se suele fijar en un 9% de
los azucares, ya que de aumentar este porcentaje, la
correspondiente disminución del contenido del resto de los
sacáridos revertiría en una menor viscosidad del jarabe, que
no permitiría controlar adecuadamente la viscosidad del mix.
La sacarosa formada por glucosa mas fructosa. Es el azúcar
de caña o remolacha, es el edulcorante mas utilizado en la
elaboración de helados. Es el endulzante mas utilizado en la
producción de helado artesanal. Su poder anticongelante se
usa como referente para la evaluación del poder
anticongelante de los otros tipos de azucares. Pertenece a
la familia de los disacáridos: (formados por dos moléculas:
fructuosa + glucosa) y tiene óptima solubilidad en agua.
Se utiliza como regulador de la temperatura, puede
sustituirse parte con otro tipo de azúcar definido como
reducente, ya que reduce la oxidación y la posibilidad que
el azúcar sacarosa se recristalice.
El azúcar invertido, es una mezcla a partes iguales de
glucosa y fructosa, (sacarosa) y agua. Se obtiene sometiendo
esta solución a un proceso de temperaturas constantes y
prolongadas, con ácidos orgánicos, minerales y enzimas.
Tiene un alto poder edulcorante y un efecto similar al de la
dextrosa, pero es totalmente incristalizable (esta
particularidad hace que mantenga maleable el helado); mejora
la textura, inhibe la cristalización de la lactosa (evitando
así la arenosidad) y evita la formación de cristales de
hielo. Debido a su elevada facilidad para absorber vapor de
agua y cambiar de aspecto (hidroscopicidad) se debe usar con
discreción, para evitar el revenido de los helados.
Su empleo debe limitarse al 20-25% del total de azucares, y
esta indicado preferentemente en sorbetes en los que, además
de las otras ventajas, les fija el color y realza el sabor.
La dextrosa, conocida como D-Glucosa, es el azúcar blanco
obtenido de la hidrólisis completa del almidón. Tiene la
misma formula química que la glucosa, pero en forma
cristalina. Se presenta en el mercado para elaboración de
helados en dos estados: sólido y líquido, denominándose
respectivamente monohidrato de dextrosa y glucosa. El
monohidrato de dextrosa se obtiene por hidrólisis y posee
aproximadamente un 8% de humedad, detalle este que se debe
tener en cuenta al incorporar a la mezcla reemplazando parte
del azúcar.
Produce un efecto refrescante muy pronunciado en la boca,
realza el sabor frutal en este tipo de helados, pero no
produce sed al consumirlo. Desciende la temperatura de
congelación debido a su más bajo peso molecular que la
sacarosa mejorando su consistencia. Se aplica mayormente en
los helados de fruta y en los de alto contenido graso. Esta
particularmente indicado en la fabricación de sorbetes.
Debido al efecto sobre el punto de congelación, el empleo
esta limitado a un 25 % de la cantidad total de azucares, en
esta proporción confiere mayor estabilidad contra la
formación de grandes cristales de sacarosa. Como no necesita
tanto frío para congelar la mezcla, ayuda a economizar
electricidad y tiempo, mejorando la calidad del producto.
Por eso, aun cuando es mas cara que el azúcar, su uso es
recomendable.
La galactosa, es resultante del desdoblamiento de la
molécula de lactosa.
La lactosa, formada por glucosa mas galactosa. Es el azúcar
de la leche, está presente en los helados fabricados con
leche o derivados lácteos. El exceso de lactosa puede
producir una textura arenosa en el helado.
La maltosa, es azúcar de malta, formada por dos moléculas de
glucosa. Por tener un dulzor relativo bajo, no contribuye de
forma inmediata al mismo, pero los procesos enzimáticos
hidrolizan este disacárido con lo cual el resultado final es
un alargamiento del sabor dulce y frescor del helado.