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Algunas consideraciones sobre
evaporadores
Evaporador-acumulador (Placas eutéticas): Es un
recipiente hermético, relleno de líquido anticongelante y en
cuyo interior se aloja un serpentín metálico con aletas, por
donde transcurre el fluido refrigerante. Dicho líquido
anticongelante se congelará más o menos en siete horas, y se
descongelará aproximadamente en unas 20 horas, por lo que
conservará durante un mayor período de tiempo el frío en el
evaporador
Poliuretano: La espuma de poliuretano es un material
aislante formado por dos componentes: poliol e isocianato,
que se procesan mediante equipos especiales. Una vez
realizada la mezcla se proyecta pulverizando a alta presión
sobre la superficie a tratar. La espuma rígida así obtenida,
está formada por celdillas cerradas en un 98% a las que debe
su alta eficacia como aislante térmico
BTU: Unidad termal británica. La cantidad de calor
requerida para levantar la temperatura de una libra de agua
(cerca de una pinta) por un grado F.
Evaporadores aletados: Los serpentines aletados son
serpentines de tubo descubierto sobre los cuales colocan
placas metálicas o aletas. Las aletas, sirven como
superficie secundarias absolvedoras de calor y tienen el
efecto de aumentar el área superficial externa del
evaporador, mejorando por lo tanto la eficiencia para
enfriar aire u otros gases. Con los evaporadores de tubo
descubierto mucho del aire que circula sobre el serpentín
pasa a través de los espacios abiertos entre los tubos y no
hace contacto con la superficie del serpentín. Cuando se
agregan las aletas al serpentín, estas se extienden hacia
afuera ocupando los espacios abiertos entre los tubos y
actúan como colectores de calor. Estos absorben calor del
aire que ordinariamente no estaría en contacto con la
superficie principal y conducen este calor a la tubería.
Es evidente que para que las aletas sean efectivas deberán
estar unidas a la tubería de tal manera que se asegure un
buen contacto térmico entre ambas. En algunos casos, las
aletas están soldadas directamente a la tubería; en otros,
las aletas se hacen deslizar sobre la tubería y se hacen
expandir al tubo por presión o cualquier otro medio, lo que
les permite quedar bien sujetas en la superficie del tubo
estableciéndose un buen contacto térmico. Una variación de
este último método es acampanar ligeramente el agujero de la
aleta para permitir que esta se deslice sobre el tubo.
Después que la aleta ha sido instalada, se endereza y se
asegura con firmeza al tubo.
El tamaño y espacio en las aletas depende, en parte, del
tipo de aplicación para el cual está diseñado el serpentín.
El tamaño del tubo determina el tamaño de la aleta. Tubos
pequeños requieren de aletas pequeñas. A medida que se
aumenta el tamaño del tubo puede aumentarse el tamaño de la
aleta. El espacio entre aletas varía desde 1 a 14 aletas por
pulgada, dependiendo principalmente de la temperatura de
operación del serpentín.
La acumulación de escarcha es inevitable en serpentines
usados en enfriamiento de aire, trabajando a temperaturas
bajas debido a que la acumulación de escarcha sobre
serpentines aletados tiende a restringir el paso del aire
entre las aletas y a retardar la circulación del aire a
través del serpentín. Los evaporadores diseñados para
aplicaciones de baja temperatura deben tener un mayor
espacio (dos o tres por pulgada) a fin de minimizar el daño
por la restricción en la circulación del aire. Por otra
parte, el diseño de serpentines para aire acondicionado y
otras instalaciones donde los serpentines trabajan a
temperaturas suficientemente altas de tal modo que no haya
acumulación de escarcha sobre la superficie del serpentín,
podrán tener hasta 14 aletas por pulgada.
Cuando la circulación de aire sobre serpentines aletados es
por gravedad, es importante que el serpentín ofrezca la
mínima resistencia al flujo del aire; por lo tanto, en
general, el espacio entre aletas deberá ser mayor para
serpentines de convección natural que para serpentines que
emplean ventiladores.
Ya se ha determinado que existe una relación definida entre
la superficie interior y exterior de un evaporador. Debido a
que el aletado externo afecta solo la superficie exterior,
el agregar aletas más allá de cierto límite no
necesariamente aumentará la capacidad del evaporador. De
hecho, en algunos casos un aletado excesivo podrá reducir la
capacidad del evaporador porque restringirá innecesariamente
la circulación de aire a través del serpentín.
Debido a que la capacidad se afecta más por la acumulación
de escarcha, los serpentines aletados darán mejores
resultados en aplicaciones de enfriamiento con aire donde la
temperatura sea superior a los 34 grados Fahrenheit. Al
utilizar serpentines aletados para aplicaciones de baja
temperatura, se deberá tener algunos medios de deshelar el
serpentín a intervalos regulares. Esto se puede hacer de
diferentes maneras.
Porque poseen aletas, los serpentines aletados tienen más
área superficial por unidad de longitud y ancho que los
evaporadores de superficie primordial y por lo mismo pueden
construirse de forma más compacta. Por lo general un
serpentín aletado ocupa menos espacio que cualquier otro
evaporador, sea de tubo descubierto o de superficie de
placa, esto para igualdad de capacidad. Lo anterior
proporciona un ahorro considerable de espacio, lo que hace
que los serpentines aletados sean idealmente apropiados para
usarse con ventiladores en unidades de convección forzada.
Carlos Alberto Arias
(54 0341) 155 405844
Nota publicada en: Revista CICHA
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