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La horchata de chufa: Plantación

Plantación
La chufa se planta en los meses de abril y mayo, fecha que viene condicionada por el cultivo anterior. Previamente a la plantación, se realizan una serie de labores preparatorias del terreno, con el fin de que éste quede esponjoso, muy suelto y bien nivelado. La plantación, que se realiza de manera completamente mecánica, es en caba
-llones, los cuales tienen una altura de 20 cm, y una separación de 60 cm.

La profundidad de plantación es de 4 a 5 cm. La densidad de siembra es un aspecto del cultivo importante, pues el rendimiento y la calidad del tubérculo dependen en buena parte de ello. Esta es alta, requiriéndose del orden de 10 o 12 Kg de chufa por anegada.

Exigencias climaticas y edaficas
Por lo que respecta a las condiciones óptimas para el cultivo de la chufa, presenta las siguientes exigencias:

Plantación: Exigencias climáticas.

Estas no son tan limitantes como las edáficas, ya que en climas cálidos, con temperaturas medias elevadas y un periodo de 4-5 meses libres de heladas, la planta puede completar su ciclo vegetativo sin el menor problema. Las necesidades de agua son muy elevadas y el crecimiento se ve favorecido por la humedad ambiental alta.

El cultivo de la chufa de Valencia necesita un aporte hídrico a lo largo de todo el ciclo, que solo se puede suministrar con el riego. Este aporte es mayor durante el ahijamiento y tuberización, periodo coincidente con los meses estivales, dándose riegos cada 8 días. En el resto del periodo vegetativo, éstos se espacian en 10-12 días. El sistema de riego utilizado es de inundación por surcos. Las lluvias intensas y los vientos fuertes son perjudiciales al cultivo en el periodo de plena vegetación, ya que favorecen el escamado precoz.

Plantación: Exigencias edáficas.

El cultivo de la chufa sólo puede realizarse en suelos de unas características especiales si se pretende obtener una producción de calidad. Los suelos adecuados para el cultivo de la chufa han de ser sueltos, pues la recolección ha de realizarse tamizando un espesor de suelo de 15-20 cm. de profundidad donde se encuentra el tubérculo. Además, en los suelos sueltos franco-arenosos, es donde la chufa adquiere una mayor calidad, sabor más dulce e intenso, piel más fina, ausencia de raíces que la deprecien y tamaño más grande y uniforme.

Otros caracteres que deben reunir los suelos son los siguientes:

Tener un buen drenaje, nivelación, limpios de restos vegetales y piedras, abundantes en materias orgánicas y no salinos.

La recolección se realiza en los meses de noviembre a enero.

Para poderse llevar a cabo, la planta debe estar completamente agostada y seca.

Posteriormente se produce el quemado de la parte aérea de la planta y tras ella, se efectúa una limpieza de las cenizas y restos.

Este proceso, se realiza de manera mecánica.

La cosechadora consta de una barra de corte de la anchura de dos caballones.

Va cortando la tierra que es desmenuzada por una fresadora de varillas y la deposita en un bombo cribador que separa la tierra de la chufa, estas salen por su parte trasera, acompañadas de restos de la planta, piedrecillas, etc. Estas son transportadas mediante una cinta a la tolva del tractor.

Una vez finalizado el proceso de recolección, se realiza el lavado de la cosecha.

En esta operación, las chufas pierden sus raíces, se limpia su piel y se eliminan aquellos tubérculos "fallados".

Las chufas procedentes del campo son depositadas en una era del lavadero. Con la pala del tractor se sitúa en una tolva que descarga la cosecha sobre una cinta transportadora que desemboca en un bombo-criba donde se separa la tierra del resto del material. Del citado bombo pasa a un segundo bombo, formado por dos elementos concéntricos donde se separa paja y piedras gruesas.

Un tercer bombo elimina el pelo de la chufa. Una ducha dispuesta en el eje central las va mojando. Pasa después por unas canaletas donde hay diferentes salidas de agua y aquí se separa grava y chufas, y se acaban de limpiar.

Una vez limpia las chufas deben perder humedad mediante el secado. Durante este proceso, la humedad desciende del 50% hasta el 11%. Este proceso, cuya duración suele ser de 3 meses, se realiza en "cambras" de secado, de manera lenta y cuidadosa, con el fin de conseguir que la chufa adquiera las características que le son propias. Durante esta operación se remueven continuamente los tubérculos, para que el secado sea uniforme. Los tubérculos se disponen en capas de 10-20 cm. de espesor, realizándose dos removidos diarios, disminuyendo la frecuencia de estos según vayan perdiendo la humedad. Una vez secas, se procede a su limpieza y clasificación, con el fin de separar la chufa de impurezas, chufas falladas o de pequeño tamaño. Estos restos constituyen el destrío. Posteriormente se realiza una selección manual complementaria, eliminando los tubérculos dañados y alguna impureza que pueda quedarles. Llegado este momento, las chufas se ponen en sacos, quedando listas para la elaboración de la horchata.

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