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Propiedades espesantes y gelificantes
El interés en los hidrocoloides está basado en su comportamiento
reológico, por ejemplo, la viscosidad, la formación de gel y sus efectos
estabilizantes.
Estas propiedades pueden obtenerse solo después de alcanzar la
solubilización completa de las moléculas. Al solubilizarse, estas se
reordenan en las dos formas diferentes vistas en el diseño anterior.
Este reordenamiento está relacionado con varios parámetros:
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El peso molecular de la molécula,
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El espacio de la molécula,
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La presencia o no de grupos funcionales en la molécula,
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La temperatura del medio,
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Las interacciones con otros ingredientes en los medios, tales como
otros hidrocoloides y cationes.
Todos estos parámetros tienen un efecto diferente en cada tipo de
hidrocoloide y puede afectar mucho a la textura del producto final. La
textura de un producto líquido o sólido y las propiedades texturizantes
se determinan por “reología".
Podemos decir que todos los hidrocoloides poseen la propiedad de
aumentar considerablemente la viscosidad del medio acuoso para
concentraciones bajas, aproximadamente al 1%. Este poder espesante varía
mucho de una goma a otra; es muy elevada para la goma xantan, las
carrageninas, los derivados de la celulosa y las galactomananos, pero
esta más limitado para las pectinas, la goma arábiga y los almidones.
En cuanto a las propiedades gelificantes de estas macromoléculas,
necesitamos definir “gel”. No hay definición alguna que sea
satisfactoria, porque no existe una frontera neta entre una solución muy
espesa y una solución gelificada. El estado “gel” se puede considerar
como intermedio entre el estado líquido, puesto que ciertos geles pueden
tener hasta 99,9 % de agua, y el estado sólido, puesto que su
organización permite mantener su forma y resistir a ciertos
constreñimientos. Por tanto, el gel es un sistema difásico constituido
por una red macromolecular tridimensional sólida que retiene entre sus
mallas una fase líquida. Esta definición introduce la idea de un “orden”
en el gel, en oposición a una solución representativa de un “desorden”.
En efecto, antes de la gelificación, las moléculas del polímero forman
una verdadera solución; la formación del gel implica, por consiguiente,
la asociación de cadenas entre sí o de segmentos de cadenas entre ellas.
Más precisamente, se pueden distinguir diversas etapas de transición:
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el estado “solución”, o el polímero en forma de solución; las
macromoléculas no están organizadas unas respecto a las otras;
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el estado “gel”, que aparece cuando las cadenas están
suficientemente asociadas para formar una red o gel, desde luego,
elástico;
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en cuanto y a medida que las cadenas se organizan entre sí, el gel
se transforma cada vez más rígido, lo que da lugar, en general al
fenómeno de la sinéresis; el gel se contrae y exuda una parte de la
fase líquida.
El estado “gel” no puede ser definido por un equilibrio, puesto que
evoluciona en el curso del tiempo. Esta inestabilidad, así como la
reversibilidad de la mayoría de los geles, nos permite concluir que las
fuerzas capaces de asociar las cadenas entre ellas, disponen de
suficiente libertad para permitir sus evoluciones. Se abandona así, la
idea de una gelificación por la formación de uniones covalentes o
iónicas entre las cadenas, porque son fuertes uniones que prohíben toda
reversibilidad. No son más que uniones débiles (uniones hidrógeno o de
coordinación); sin embargo, estas no pueden ser la causa fundamental de
la formación de un gel, porque las uniones demasiado débiles
individualmente producirían de este modo un equilibrio casi inmediato.
Al modelo de gelificación por unión puntual (al nivel de una unión),
puede sustituir el modelo de gelificación por formación de zonas de
reunión. En estas zonas, la acción de cada unión no covalente, escasa
energía, está reforzada por el gran número de otras uniones; lo que se
trata es de un fenómeno de cooperatividad que necesita una regularidad
estereoquímica del polímero, o de un segmento suficientemente extendido,
para permitir la aproximación de las cadenas. Si el polímero posee una
estructura uniforme (homopolímero), las zonas de reunión están muy
extendidas y el gel obtenido es rígido y frágil; su gelificación está
próxima a la precipitación. Por otro lado, si posee algunos elementos
introducidos (periódicamente o por azar) que producen una irregularidad
estructural, el gel será más elástico, pues la cadena del polímero
poseerá zonas de reunión comunes con otras, lo que asegurará la cohesión
de la red.
El estado "gel” representa entonces, un compromiso entre las
asociaciones polímero-polímero y entre asociaciones polímero-solvente.
Lo que significa que el gelificante debe tener ciertas propiedades
físico-químicas comunes a las macromoléculas insolubles (interacciones
entre polímeros preponderantes) y a las macromoléculas hidrosolubles
(capacidad de solvatación). Estas propiedades dependen de sus
estructuras.
Los resultados de estudios físico-químicos, revelan dos mecanismos de
gelificación:
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Fuente de información:
Ensayo presentado por la empresa “Sanofi. Bio-industries”.
Paris, 1988.
Whistler Roy L.,Industrial Gums. Academic Press, 1973
Aspinall Gerald O., The polysaccharides. Academic press,1985.
Glicksman Martin, Food hydrocolloids. CRC Press,1980.
Timm Fritz, Fabricación de helados. Zaragoza, Editorial Acribia,
1989
Multon J. L., Aditivos y auxiliares de fabricación en industrias
agro-alimentarias. Zaragoza, Editorial Acribia, 1988.
Codex Alimentarius
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