Recolección de las frutas
La mayoría de los productos para el procesado se cosechan mecánicamente
e incluso en algunos ha sido necesario desarrollar nuevas variedades que
puedan resistir el trato de una recolección mecánica.
A pesar de una manipulación cuidadosa, aparecen pardeamientos que
afectan al sistema enzimático y a la estructura bioquímica.
Como consecuencia puede afectar a la calidad de los productos procesados
y puedes ser necesario, para su protección, añadir aditivos o
refrigerar. La recolección de frutas es mucho más difícil que la de
hortalizas porque se lesiona más fácilmente.
Algunos damascos se han cosechado con un vibrador que consiste en una
mordaza, protegida con almohadillas de goma que abrazan al tronco
agitando el árbol unos segundos con cierta suavidad y mientras los
frutos caen en un recolector especial. Las manzanas y las peras se han
cosechado por estas mismas técnicas, pero dado el nivel de calidad
exigido para su conservación no es aconsejable el empleo de esta técnica
que, sin embargo puede ser útil cuando el fruto está destinado a la
elaboración de jugos, pulpas y sidra.
El costo de la recogida manual significa un 15% del valor comercial por
lo que este método puede ser todavía una opción económica. Con respecto
a las frutas blandas tales como frambuesas, fresas, el costo de la
recolección a mano significa el 50-60% del costo total de producción.
Para las frambuesas se han diseñado varias máquinas; un sistema que
separa las bayas de las ramitas por agitación, eliminadas las hojas.
Para facilitar el desprendimiento del fruto se aplica un agente de
maduración unos días antes de la cosecha; es un producto que desprende
etileno.
Dos de los agentes de abscisión, denominados auxinas, son “ethrel”
(ácido 2-cloroetilfosfónico) y “alar” (ácido succinámico-2,2-dimetil-hidrazida).
Este tipo de tratamiento se aplica también para frutos cítricos.
Existen varios problemas
importantes en relación con la recolección mecánica. Entre ellos podemos
mencionar:
-
Lesiones y aplastamiento
localizado
-
Lesiones mecánicas que
incluyen la rotura de la piel y la pérdida o rotura de los
componentes
-
Incorporación de materiales
extraños como restos de vainas, otras plantas y piedras
-
Cosecha de frutas de una
madurez no adecuada tanto por exceso como por defecto.
El pardeamiento es quizás el
más serio de estos problemas ya que sus efectos no se detectan de manera
rápida. Por ejemplo, las cerezas, son muy sensibles y no solo tienden a
perder el pigmento rojo sino que además su color y aroma se alteran por
oxidación.
Los frutos cítricos se conservan satisfactoriamente si la piel permanece
intacta. Sin embargo, si el aire penetra en el interior de la fruta se
desarrolla un sabor muy amargo especialmente en naranjas y pomelos
(toronjas).
Mencionamos solo algunos de los efectos de la recolección mecánica. Cada
producto debe ser tratado con los cuidados necesarios según las
características que deba cumplir la fruta.
Manipulación tras la cosecha
La mayor parte de los productos cosechados a temperatura moderada
deben sufrir pocas horas de transporte, y si hay que transportar a gran
distancia puede ser necesaria una refrigeración del producto o el
transporte en camiones refrigerados. Los métodos de enfriamiento varían
notablemente de un producto a otro. Tanto el aire frío como la inmersión
en agua fría son procedimientos bastante empleados.
El transporte refrigerado utiliza la refrigeración mecánica o nitrógeno
líquido o incluso el spray de dióxido de carbono. Hay que tener un
cuidado especial con los productos que generan una gran cantidad de
calor metabólico. El producto está vivo y por consiguiente produce
calor, hasta que los sistemas enzimáticos se inactivan. Si hay que
transportar cosechas en tanques profundos o camiones, el calor producido
puede ser suficiente para producir un sobrecalentamiento considerable
del producto y alcanzar para ir en detrimento de su calidad.
Fuente de información
Paine, F., Paine, H., Manual de envasado de alimentos, Madrid, Ediciones
A. Madrid Vicente 1994.
Varnam, Alan; Sutherland, jane P. Bebidas: Tecnología, química y
microbiología. Zaragoza, Acribia 1996
Coenders, A.,Química Culinaria, Zaragoza, Acribia 1996
Rauch, George H.,Fabricación de Mermelada, Zaragoza, Acribia 1986
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